CHINA, CON LA MIRADA PUESTA EN EL PETROLEO VENEZOLANO TRAS LA CAIDA DE MADURO.
Ante las sanciones, los datos oficiales de las Aduanas chinas solo muestran compras directas por unos 729 millones de dólares en 2024 y por 94 millones entre enero y noviembre de 2025.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, recibe en el Palacio de Miraflores al enviado especial de China Qiu Xiaoqi.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, recibe en el Palacio de Miraflores al enviado especial de China Qiu Xiaoqi
La captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, por parte de Estados Unidos ha generado un terremoto geopolÃtico y ha elevado la incertidumbre en el sector petrolero, con su principal aliado y comprador, China, siguiendo la situación muy de cerca.
Preguntado directamente en rueda de prensa por paÃses como China y su interés en el petróleo venezolano, el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró: “Estamos en el negocio del petróleo. Vamos a vendérselo. No vamos a decir que no vamos a dárselo. (...) Venderemos grandes cantidades de petróleo a otros paÃses, muchos de los cuales ya lo están usando”.
Ante las sanciones, los datos oficiales de las Aduanas chinas solo muestran compras directas por unos 729 millones de dólares en 2024 y por 94 millones entre enero y noviembre de 2025.
La mayorÃa de importaciones se produce con múltiples trasbordos a través de terceros paÃses como Malasia o Cuba para ocultar su origen real, por lo que la calificadora de deuda S&P sigue considerando a China como el principal comprador mundial de crudo venezolano.
Sin embargo, “el petróleo venezolano supone menos de un 5 % del total de importaciones de China”, matiza el jefe del Instituto de PolÃtica Energética de la Universidad de Xiamen, Lin Boqiang, en declaraciones recogidas por el diario hongkonés South China Morning Post.
Según S&P, esos barriles se dirigen mayormente a refinerÃas independientes en la provincia oriental de Shandong que importan el crudo pesado a precios rebajados debido a las sanciones, y que lo procesan para aplicaciones como el asfaltado.
Amortiguar el impacto
Además, aunque PekÃn mantiene las cifras en secreto, esa firma ya avanzó hace unos meses que el mayor importador mundial de petróleo se habÃa embarcado en una campaña para elevar sus reservas estratégicas de ese material, algo que, precisamente, le permitirÃa amortiguar el impacto de incertidumbres como la de estos dÃas.
Neil Shearing, economista jefe de la consultora británica Capital Economics, recuerda también que la importancia de Venezuela a nivel mundial ha caÃdo en las últimas décadas por la mala gestión: en los 70, producÃa un 8 % del suministro mundial de petróleo, cifra que ha caÃdo ahora al 1 %.
AsÃ, el paÃs sudamericano se encuentra actualmente en el puesto número 18 de productores mundiales. Y, aunque posee las mayores reservas del planeta, los costes de procesar el tipo de crudo del que dispone y de recuperar la producción a niveles simplemente de hace una década suponen importantes trabas, a las que se suma el aumento de la extracción en EE. UU. y los paÃses de la OPEP.
“En resumidas cuentas, no creemos que los eventos de este fin de semana alteren de forma material los mercados globales de petróleo y, por consiguiente, tampoco los pronósticos económicos mundiales”, apunta Shearing.
Implicaciones geopolÃticas
El experto sà que cree que hay una lectura geopolÃtica que vincula a China, EE. UU. y Venezuela: “Venezuela se habÃa convertido en el aliado más fiel de China en Latinoamérica, una postura que generaba malestar en todo el espectro polÃtico en Washington”.
“Si surge un Gobierno alineado con EE.UU., supondrÃa que otro importante productor de materias primas se aleja de China para volver a acercarse a EE. UU.”, agrega Shearing, en referencia a la aproximación de posturas de Washington con Arabia Saudà en los últimos meses.
De hecho, Bloomberg recuerda que PekÃn se convirtió en un financiador clave para Caracas, con más de 60.000 millones de dólares en préstamos respaldados por el petróleo hasta 2015. Forbes sitúa en hasta 19.000 millones las devoluciones pendientes, ahora sumidas en la incertidumbre ante la caÃda de Maduro.
La prensa oficial china también se ha referido a la cuestión petrolera: el rotativo nacionalista Global Times afirmó anoche que el impacto a corto plazo será “mÃnimo”, pero sà advierte de que una mayor influencia de EE.UU. sobre las mayores reservas del mundo podrÃa traducirse en una “manipulación” de los precios globales.
“PekÃn condenará las acciones de EE. UU. Pero dudo que China haga mucho más que eso”, pronostica Bonnie Glaser, vicepresidenta del laboratorio de ideas estadounidense German Marshall Fund of the United States, en declaraciones a medios locales.
“Venezuela no está entre los intereses prioritarios de China, y hay muchos más inconvenientes que ventajas en llevar a cabo acciones que compliquen la capacidad de Trump de anotarse una victoria”, incide la analista.

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