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CONGRESISTA PIDE INVESTIGAR EL ESPECTÁCULO DE BAD BUNNY Y DICE ES PRUEBA DE QUE PUERTO RICO NO DEBE SER ESTADO


Por José A. Delgado.
Corresponsal de El Nuevo Día en Washington D. C.




Washington D.C. - El republicano Andy Ogles (Tenesí) quiere que el Congreso investigue a la Liga Nacional de Fútbol estadounidense (NFL, en inglés) y a la cadena NBC por la presentación del artista puertorriqueño Bad Bunny en el Super Bowl del pasado domingo, espectáculo que le reafirmó que Puerto Rico no debe ser un estado de Estados Unidos.

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Por José A. Delgado
Ogles envió una carta al presidente del Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes, el también republicano Brett Guthrie (Kentucky), en la que solicita la intervención de su comisión.

“El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX de Apple Music fue pura obscenidad, transmitido descaradamente por televisión nacional para que todas las familias estadounidenses lo presenciaran”, dijo Ogles, quien objetó la presencia de personas gay con “exhibiciones explícitas”, “mujeres contoneándose provocativamente y Bad Bunny agarrándose la entrepierna sin pudor”, entre otras alegaciones.

El legislador pide que la investigación se centre en la NFL y NBC “por su conocimiento previo, aprobación deliberada y facilitación de esta transmisión indecente”.

En la carta a Guthrie, que tiene lugar en medio de la campaña del presidente Donald Trump –quien criticó a Bad Bunny– contra cadenas de televisión y medios informativos, Ogles solicitó requerir “los procesos internos de revisión, traducción y aprobación utilizados en la preparación del espectáculo de medio tiempo para su transmisión en vivo”.

“La cultura estadounidense no será objeto de burla ni corrupción sin consecuencias”, indicó.

Ogles, quien ha abogado por deportar al alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, dijo que la presentación de Bad Bunny –que recibió el aplauso de la gobernadora Jenniffer González, republicana, y el comisionado residente en Washington, Pablo José Hernández, demócrata– “es prueba concluyente que Puerto Rico nunca debe ser un estado”.

“Si bien el set se interpretó predominantemente en español, se basó en canciones cuyo contenido sexual era evidente a través de cualquier barrera lingüística. Esta barrera lingüística no mitigó la naturaleza explícita del material; más bien, reforzó la obligación de la emisora ​​de ejercer una diligencia razonable al revisar, traducir y evaluar el contenido antes de su emisión”, sostuvo el congresista.

Ogles agregó, en su carta, que le “preocupa que pueda haber menos claridad en la aplicación de las normas existentes al contenido en idiomas distintos del inglés, especialmente cuando su aplicación se basa en quejas públicas y traducciones proporcionadas por la emisora”.

“Debemos asegurarnos de que el contenido en español cumpla con los mismos estándares y expectativas que el contenido en inglés”, señaló Ogles.

Tanto el comisionado residente en Washington, Pablo José Hernández, como la congresista demócrata puertorriqueña Nydia Velázquez (Nueva York) respondieron a las alegaciones del congresista republicano.

“Acaban de publicar una nueva definición de “perreo”: ‘contorsionarse provocativamente’. Estimado colega: ¿Sabe qué da mal ejemplo a los niños?Un presidente que presume de tocar a las mujeres por los genitales, las llama “cerdas” y dibuja el torso de una mujer en el libro de cumpleaños de un pedófilo convicto", sostuvo Hernández, quien hace caucus con los demócratas.

Por su parte, Velázquez, quien como Hernández ha elogiado la presentación de Bad Bunny, cuestionó que un republicano quiera denunciar el espectáculo del artista puertorriqueño mientras su delegación “se opone a que se dvulguen los archivos de Epstein sin ningún tipo de redacción, simplemente” para proteger al presidente Trump.

 Bad Bunny, vestido de blanco y con guantes y un balón de fútbol sobre el brazo, comenzó el descanso cantando su famoso tema "Tití me preguntó".
La escenografía consistió de vegetación múltiple. 
Bad Bunny cantó por 13 minutos y frente a 68,000 fanáticos que se encontraban en el estadio y miles más que estaban viendo desde otros lugares.

Bad Bunny lleva una fiesta latina al Super Bowl con una actuación histórica. Bad Bunny, vestido de blanco y con guantes y un balón de fútbol sobre el brazo, comenzó el descanso cantando su famoso tema "Tití me preguntó".

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